Microrrelatos veraniegos (Mayo)

miércoles, 17 de septiembre de 2008

─Entonces, ¿cómo podemos saber que esto no es un sueño? ─decía Ana.
─Estamos soñando —sentenció Miriam, su hermana mayor.
─Creo que deberíamos volver al colegio ─insistió Ana.
─En los sueños no hay colegio.
Ana sonrió y se acercó al borde de la azotea.
─Entonces, ¿crees que puedo volar?
─Por supuesto hermanita, es lo que trato de explicarte.
─Pero parece tan real.
Miriam arrancó una hoja de su cuaderno y se la mostró a Ana.
─En los sueños no se puede leer ni el propio nombre. ¿Puedes leer aquí el tuyo?
Ana negó con la cabeza, extendió los brazos y saltó. Miriam arrugó en sus manos el garabato ilegible que había dibujado.

Autor: Mauricio Ciruelos Gutiérrez
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